miércoles, 31 de octubre de 2012

PRESIDENTE DE LA FIFA: "EL FUTBOL INGLES ESTA DIRIGIDO POR IDIOTAS"


El presidente de la FIFA, Joseph Blatter, creía que el fútbol inglés estaba "dirigido por idiotas" y eso fue uno de los motivos por los que Inglaterra no logró hacerse con la sede para el Mundial de 2018, según un nuevo libro de Sebastian Coe.
Coe, bicampeón olímpico de 1.500 metros, estuvo vinculado a la candidatura futbolística inglesa tras liderar con éxito en 2005 la propuesta de Londres para acoger los Juegos Olímpicos de este año.
Aunque Blatter le nombró presidente del Comité de Ética de la FIFA, dejó ese puesto para trabajar sin sueldo ayudando a llevar el Mundial a Inglaterra por primera vez desde 1966.
Sin embargo, Coe dijo que desde que emprendió esa tarea sintió que la candidatura estaba condenada a fracasar.
"Huele a muerto", le dijo al también directivo Keith Mills, consejero delegado de la candidatura olímpica de Londres, después de que los dos asistieran a su primera reunión de Inglaterra 2018.
"Me impactó de verdad la naturaleza peyorativa de la reunión que acababa de presenciar. Había un desdén apenas disimulado en toda la mesa", afirmó.
Tras el fracaso de la candidatura en la FIFA con sólo dos votos, uno de ellos del propio delegado de Inglaterra, Geoff Thompson, Coe dijo que buena parte de la culpa fue a parar a los medios británicos, que habían criticado mucho a la FIFA antes de la votación en Zúrich el 2 de diciembre de 2010.
"Yo soy más reacio a atribuir la culpa a los medios", comentó Coe. "En definitiva, la responsabilidad, creo, es de la terrible disfuncionalidad del fútbol inglés, sus miembros y su política".
"Primero tienes la (federación) FA, que es el organismo regulador. Después tienes la Premier League (...) después tienes los grandes clubes y los magnates como (Roman) Abramovich en el Chelsea y los Glazers en el Manchester United, sin olvidar a los grandes entrenadores como Alex Ferguson y Arsene Wenger".
TENSAS RELACIONES
"Este siempre ha sido un conjunto de relaciones muy incómodo, tensas en su mejor momento. El hecho de que no confiaban unos en otros y no se gustaban mucho entre sí era un problema", señaló.
"La FA desconfiaba de la Premier, la Premier desconfiaba de la FA y Brian Mawhinney, como presidente de la Liga de Fútbol, no estaba cómodo con ninguno de ellos", añadió.
Con ese telón de fondo, explica Coe, su "instinto" le decía que Blatter siempre quiso llevarse el Mundial de Rusia, que es lo que ocurrió. Sin embargo, dijo, la gente que cree que Blatter quería ese resultado porque odia a Inglaterra se equivoca.
"No lo hace. Es suizo, y como a muchos suizos, le gusta bastante Inglaterra. Le gusta la estabilidad política, le gustan la tradición y la pompa".
"Lo que siempre tuvo es un problema con el fútbol inglés. Y desde su perspectiva, no es difícil de entender", señala en el libro. "Como presidente de la Federación Internacional, ve la falta de voluntad de los clubes ingleses para liberar a los jugadores para partidos internacionales. Ve el poder de compra del fútbol inglés, grandes clubes comprando jugadores de todo el mundo".
"Y ve una federación nacional que, en el momento de la candidatura, no tenía presidente ni consejero delegado", recuerda Coe. "Blatter me dijo una vez 'Vuestro fútbol está dirigido por idiotas, no está dirigido por personas inteligentes' (...) Obviamente yo estaba decepcionado, muy decepcionado".
El libro de Coe, "Running My Life - The Autobiography", se está publicando por entregas en The Times antes de su lanzamiento el mes que viene.

PELÉ Y BECKENBAUER NO PUEDEN MEJORAR EL MUNDIAL DE FUTBOL


Un grupo de trabajo de la FIFA encabezado por Pelé y Franz Beckenbauer mostró resultados decepcionantes, después de que sus discusiones sobre cómo mejorar el Mundial de fútbol produjeron poco más que una sugerencia sobre los apretones de manos.
"El Grupo de Trabajo FIFA 2014, que comenzó en mayo del 2011, ha concluido su tarea con discusiones sobre posibles reformas al juego", dijo el martes la FIFA en un comunicado.

"Varios integrantes, incluidos su jefe Franz Beckenbauer, ahora se integrarán al Comité de Fútbol de la FIFA, un comité permanente que seguirá presentando propuestas para mejorar el juego", agregó.

El grupo, conformado por otras legendarias figuras del fútbol mundial, tenía la tarea de encontrar formas de que los partidos del Mundial sean menos defensivos tras una serie de encuentros de muy flojo nivel en Sudáfrica 2010.

Pero el comité tuvo un inicio desalentador cuando el ex capitán y entrenador de Alemania Beckenbauer y el campeón del mundo con Inglaterra en 1966 Bobby Charlton no asistieron a la primera reunión. En tanto, Pelé nunca participó de las sesiones de trabajo.

El presidente de la FIFA, Joseph Blatter, dijo inicialmente que quería que el grupo examinara la posible vuelta del "gol de oro" y la baja del tiempo extra después de partidos que terminan empatados en las instancias de eliminación directa.

Durante el Congreso de la FIFA de este año en Budapest, Blatter sugirió que el grupo incluso podría considerar la eliminación de las definiciones por penales.

Pero Beckenbauer nunca quiso sugerir decisiones tan drásticas.
En la última reunión del grupo en febrero, el alemán habló más que nada de la importancia de que los jugadores se dieran la mano. Sugirió que los jugadores deberían reunirse en el centro del campo y estrechar sus manos tras el partido como él hacía cuando era un escolar, y que los equipos podrían salir juntos para el segundo tiempo.

El grupo sugirió que los equipos pudieran hacer un cuarto cambio en el tiempo extra, algo que fue descartado por la IFAB, la entidad que determina el reglamento del fútbol.

La sugerencia de abolir el llamado triple castigo, cuando un jugador que comete penal es expulsado y automáticamente suspendido para el próximo partido, quedó en espera.

Deportivo Táchira rechaza reacción de aficionados por jugar de rosa


La directiva del Deportivo Táchira venezolano rechazó hoy la acción de un grupo de aficionados que invadieron ayer el campo antes del inicio del compromiso frente al Atlético Venezuela para protestar porque su equipo jugara con camisetas rosadas, llevando a la suspensión del partido.
"El equipo rechazó categóricamente las acciones, ofreció disculpas a la gente de Senos Ayuda y ratificó el compromiso del club en la lucha contra el Cáncer", declaró a Efe Javier Joves, jefe de prensa de la institución aurinegra.
El partido entre el Deportivo Táchira y el Atlético Venezuela tenía previsto entregar la recaudación a la Fundación Senos Ayuda en consonancia con actividades similares que se han desarrollado en diferentes deportes y países.
Esta fundación sin fines de lucro trabaja en pro de la lucha contra en cáncer de mama en Venezuela.
Joves señaló que "fueron quince días de programación de esta actividad especial con la que se quería rendir un bonito homenaje a las mujeres y en especial aquellas que batallan contra la enfermedad".
Indicó que lo que sucedió ayer, en partido programado de la undécima jornada, fue "una invasión de un grupo de aficionados por la zona de la grada sur para manifestar su rechazo de que "el equipo jugara de color rosado como bien estaba pautado".
Nótese las aficionadas del Táchira apoyando esa noble causa vistiendo franelas rosadas.  ¿Cómo se sentirían al ver que sus machistas coterráneos ponían en ridículo al gentilicio tachirense?
La fuente dijo que desconoce el motivo para oponerse al uso de la franela y si la reacción fue "por un motivo sexista u homofóbico", o por el apelativo de "rosada", atribuido al equipo rival, Caracas.
Añadió que "la Fuerza Armada no pudo repeler a los aficionados puesto que tampoco hubo una manifestación violenta de ellos", pero su permanencia durante los 30 minutos reglamentarios en espera del inicio del partido, hicieron que el delegado de campo y el cuarteto arbitral acordaran suspender el encuentro.
La Federación Venezolana de Fútbol (FVF) tomará una decisión final sobre este partido el próximo jueves.
El Táchira marcha undécimo en la clasificación de la liga venezolana mientras que el Atlético Venezuela es penúltimo.

domingo, 28 de octubre de 2012

Cruyff confía que con su filosofía, Chivas impacte el fútbol mexicano



Guadalajara (México), 28 oct (EFE).- El holandés Johan Cruyff afirmó hoy que su proyecto con las Chivas del Guadalajara puede ayudar a cambiar al fútbol mexicano y hacer que más jugadores sean fichados por equipos de otros países.
"Si podemos hacer una labor buena y bien hecha, todo México puede aprovecharla. Chivas va a hacer la diferencia, si no, no estaría aquí", sostuvo Cruyff en una entrevista a Efe en la cancha del estadio Omnilife de las Chivas.
Cruyff llegó a principios del 2012 a las Chivas como asesor de la directiva para desarrollar un proyecto que revolucione al equipo, uno de los dos más populares de México, con once títulos y una arraigada filosofía de incluir sólo jugadores nacidos en este país.
El extécnico apuntó a Efe que la filosofía de "mejorar cada día" que pretende implementar en las Chivas puede "aportar cambios grandes" a la mentalidad de los jugadores mexicanos y a la forma en que se trabaja en otros equipos locales.
Como ejemplo puso a su natal Holanda, que a partir de los cambios "que comenzaron a funcionar" en el Ajax, club del que también se desempeña como asesor, muchos jugadores "han salido a equipos de Europa y todo el mundo".
"Nuestro objetivo es aportar tanto que cualquier mexicano, que juegue al menos en Chivas, pueda ir a cualquier sitio", declaró antes de concluir este sábado su tercera visita a Guadalajara para supervisar los avances del proyecto.
En un tono más bien precavido y sin querer abundar mucho en el tema, el exjugador del Barcelona señaló que algunos fallos e inconsistencias del sistema futbolístico mexicano impiden que un jugador tenga posibilidades de fichar en el extranjero.
Consideró como fuera "de lo normal" y como "una curiosidad" del fútbol en México el hecho de que un equipo encabece el torneo varios meses y al final no pueda lograr el campeonato, que se resuelve en una liguilla entre los ocho mejores de la competición.
"Ésas son cosas que hay que ver e intentar resolver" para mejorar las condiciones en las que se desempeñan los jugadores, detalló Cruyff en la cancha del Omnilife, estadio que las Chivas inauguraron en julio de 2011.
Con la experiencia que le da casi una década de trabajo con el Instituto que lleva su nombre, Cruyff se aventuró a decir que un cambio de mentalidad podría lograr que el balompié mexicano llegue a desarrollar la intensidad con la que juegan los equipos europeos.
Los esquemas de los equipos europeos son "más intensos, continuos, con más presión y con la intención de mejorar" cada día más, explicó.
"Es cuestión de no tener miedo al fracaso, a los fallos, que los jugadores prueben si tienen la capacidad, eso es una de las cosas que queremos introducir aquí", abundó.
Desde que se convirtió en asesor de la directiva, Cruyff ha insistido en la necesidad de cambiar la cara del equipo desde las fuerzas básicas para al equipo "una base" que le regrese su condición de protagonista indiscutible de la liga local.
"Los resultados de Chivas (cuatro campeonatos en los últimos 30 años), no son para escribir un libro, son muy pobres y no es adecuado para la institución y la grandeza del club", afirmó.
La leyenda viviente del fútbol confesó que antes de aceptar la propuesta del Guadalajara, pidió el consejo de amigos como Pep Guardiola, considerado su alumno más adelantado, extécnico del Barcelona y exjugador de Dorados de Sinaloa en el torneo Clausura 2006 de México, con el técnico español Juan Manuel Lillo.
Pero lo que finalmente le convenció para conjuntar por primera vez sus conocimientos con el sistema del Instituto Cruyff fue la tradición del "rebaño sagrado" de formar únicamente con jugadores mexicanos.
"La ideología es lo que me atrae más que cualquier otra cosa, si aquí hubiera habido también extranjeros, quizás no lo hubiera aceptado", reveló.
Cruyff no dudó en argumentar que le será difícil que pueda involucrarse pronto en un proyecto de esta naturaleza con algún otro equipo.
"Tengo una edad (65 años) en que sólo escojo lo que me gusta o lo que veo que puedo cambiar, añadir algo y por eso lo hago, no por nada más. Puedo darme el lujo de decidir qué hacer", concluyó.

sábado, 27 de octubre de 2012

Real Madrid - Barcelona vs River - Boca: Diferencias y similitudes con el Clásico de Argentina


River-Boca 2008 / Falcao-Battaglia
River-Boca 2008 / Falcao-Battaglia
A ambos partidos se los reconoce como uno de los Clásicos más atrayentes en todo el mundo. Hay muchas cosas que unen a un River Plate-Boca Juniors en Argentina con un Real Madrid-Barcelona en España; y también, muchas cosas que les diferencian.

La expectativa, en cualquier caso, siempre es máxima de cara a un Superclásico, como en todas partes del mundo. Y esperando el River-Boca que se disputará en Argentina, es el momento propicio para compararlo con el partido más grande de todos en España. ¿Cuáles son las similitudes y diferencias? ¡Te las contamos!
SIMILITUDES:
HISTÓRICO DE ENFRENTAMIENTOS MUY IGUALADOS


La paridad suele ser algo habitual en los grandes Clásicos del mundo, pero en el caso de los de España y Argentina hay algunos detalles que son francamente interesantes. En el histórico de enfrentamientos de la Liga, el Real Madrid aventaja al Barcelona por cinco victorias (69 de los Blancos por 64 de los culés), y los otros 32 partidos acabaron en empate. El historial lo domina, por tanto, quien más títulos locales ha ganado: el Madrid. En Argentina, en cambio, River Plate se mantiene como el equipo que ha ganado más títulos a nivel local, pero pierde en el histórico de enfrentamientos ante su más acérrimo rival: Boca ganó 68, por 61 de los Millonarios, y luego hubo 57 empates.

CÓMO LO JUEGA LA PRENSA


Es mentira que los Clásicos sólo lo juegan los futbolistas, o los entrenadores. Además de los hinchas, también se ponen la camiseta los periodistas, en algunos casos creando un circo patético, haciendo lobbypara uno u otro bando. Como si no fuera suficiente con el clima de ebullición permanente que se vive para la prensa futbolera en general antes de cada Clásico, pululan tanto en España como en Argentina losagitadores partidarios, gente que se identifica abiertamente con equis club y torpedea constantemente contra el otro sector, amparándose en una falsa pasión que, en realidad, lo que oculta es puro mercantilismo. Sea como fuere, para el aficionado de a pie es todo un espectáculo ver cómo se comportan algunos sujetos de la prensa que se hacen llamar comunicadores. En los Clásicos quedan más retratados que nunca.

EXPECTACIÓN A NIVEL MUNDIAL


Cuando se juega un Clásico, ya sea en Argentina o en España, se paraliza el Planeta Fútbol. Y eso es algo que no ocurre fuera de las fronteras, por ejemplo, de Inglaterra o Italia cuando se disputa uno de sus choques de máxima rivalidad regional. En cambio, un River-Boca detiene los corazones de Argentina, pero se sigue también muy atentamente en todos los demás continentes, especialmente en Europa. Los clubes de la Liga siempre están muy atentos a lo que pasa en ese partido, no sólo con sus ojeadores pensando en fichajes, sino porque a algunas estrellas internacionales les cambiará el humor según cómo quede ese River-Boca o Boca-River. Si hay Clásico español, asímismo, toda Argentina quiere ver cómo se las gastan Leo Messi y Javier Mascherano contra Pipita Higuaín, Ángel Di María y compañía. Ese partido gana las portadas de los medios albicelestes, y genera debates intensos en programas de radio y televisión. Incluso más de lo que podría despertar cualquier partido común del torneo doméstico en Argentina.
DIFERENCIAS:
SIN PÚBLICO VISITANTE, LA PASIÓN NO ES LA MISMA


Seguro que es muy hermoso ver un mosaico gigante con todo el Camp Nou luciendo como la senyera, o un Santiago Bernabéu completamente blanco repleto de pancartas; pero si todo ese espectáculo no se lo puedes mostrar a la cara de tus aficionados rivales -que lo vean dentro del campo, no por la tele-, entonces a ese Clásico le faltará algo. Y ni hablar del duelo de cánticos, algo que prácticamente no existe en España o en las otras Ligas Top de Europa, pero que sí se vive a tope en los Clásicos de Argentina. Es una sinfonía que no para nunca, ya sea antes, durante o después del partido. Un choque entre River y Boca no sólo divide los corazones de todo el país... sino también las butacas del estadio. Entonces, hay duelo de pasiones garantizado, y ningún equipo que juegue fuera de casa se sentirá visitante.

RIVALES DE TAN CERCA, Y DE TAN LEJOS...


Otra de las grandes diferencias entre los Clásicos de Argentina y España es, cómo no, la geográfica. Mientras que River y Boca son clubes de la capital federal, y durante muchísimos años sus estadios han estado separados por pocas cuadras (calles), entre la capital española y Barcelona habita todo un abismo. Y no sólo por cuestiones de idiosincrasia y política, sino porque hay más de 600 kilómetros de distancia terrestre entre una ciudad y otra. Si a eso se suma el hecho de que Madrid o Barça sólo otorgan unas pocas localidades a la afición visitante (el 95 por ciento del estadio se llena con hinchas propios, y la mayoría son abonados) se llega a esta conclusión: en España, el Clásico sólo está cerca... para los locales.

LA VIOLENCIA


Es una diferencia tan obvia que parece que estuviéramos hablando de dos deportes diferentes. Pese a la enorme rivalidad que existe entre los dos grandes de la Liga de España, nunca se han producido graves incidentes entre aficionados de Madrid y Barça, ni en los partidos ni en episodios que puedan producirse fuera de los estadios. En cambio, las medidas de seguridad tiene que ser extremas en Argentina para separar a ambas parcialidades, y a veces ni aún así se consigue evitar el desastre o, incluso, la tragedia. Los argentinos que concurren a un Clásico de España siempre suelen reparar en el mismo detalle: no pueden creer que un hincha del Barça se pasee por las inmediaciones del Bernabéu con la camiseta de su club, caminando entre cientos de aficionados rivales, y no ocurra absolutamente nada. A los hinchas españoles que ven fútbol en Argentina, en cambio, les recomiendan: "Ni se te ocurra ir un estadio con una camiseta del club visitante". Y mejor no hacer oídos sordos a esa sugerencia...

GRANDES QUE GANAN TODO, Y OTROS... NO TANTO


La estadística es escandalosa, sobre todo en los últimos tiempos: mientras que Barça y Madrid se han repartido 24 de los últimos 28 títulos de Liga disputados (ganaron 12 cada uno en ese lapso), en Argentina los grandes están en decadencia: de los últimos 23 torneos cortos disputados, River y Boca se repartieron sólo nueve (cinco los Xeneizes y cuatro, los Millonarios). Pero más allá de los números (o confirmado por ellos), la sensación hoy día en España es que nadie puede ser campeón de Liga más allá de Madrid o Barça. En Argentina, en cambio, ahora mismo es casi imposible que River o Boca vayan a llegar con opciones serias de título a fin de año.

River Plate-Boca Juniors: Historias imborrables del «superclásico»


«Es el clásico más importante del mundo», directo y rotundo, así define Martín Palermo lo que significa un River Plate-Boca Juniors. Y es queel ascenso de los «Millonarios» tras su histórico paso por la Bno solo supuso la vuelta de un grande a Primera División, también y de forma simultánea, trajo consigo la devolución del choque más espectacular del planeta. Pasión desatada a ambos lados de la grada. Cada temporada (o casi, nunca mejor dicho) la ciudad de Buenos Aires marca en rojo dos números del calendario, coincidiendo el primero de ellos este próximo domingo en el Monumental. A pesar de que tanto unos como otros están defraudando en este inicio de temporada, millones de ojos posarán la mirada sobre el verde del estadio bonaerense. Nadie quiere perderse la magnitud de un derbi que guarda historias imborrables desde que un 24 de agosto de 1913 se disputase por primera vez.

El primer «superclásico» profesional terminó antes de tiempo

Corría el año 1931 cuando saltó el primer escándalo entre ambos equipos. El partido, disputado en la antigua cancha de Boca, tuvo que ser suspendido tras la negativa de tres jugadores «millonarios» a marcharse del campo después de ser expulsados. Según cuentan los cronistas de la época, la escuadra de River dominaba con soltura a raíz del tempranero gol de Peucelle, hasta que el partido dio un giro radical cuando el árbitro pitó al filo de la media hora un penalti favorable a los «xeneizes».
La cosa no hubiera pasado a mayores de no haber sido porque tras fallar la pena máxima, el delantero «Pancho» Varallo cogería, hasta en dos ocasiones, su propio rechace estableciendo finalmente las tablas en el marcador. Debido a una falta que nunca fue pitada, los futbolistas de River se abalanzaron sobre un colegiado que acabaría mandando a tres de sus integrantes camino de los vestuarios... o no, ya que ninguno se movió del césped. Ante el estupor general, éste se vio obligado a dar por concluido el partido. Un mes más tarde, se concedió la victoria a Boca. Tiempo después, el propio Varallo revelaríaque sujetó una pierna al portero para poder anotar.

«Penal bien pateado, es gol»

La temporada 61-62 pasaría al recuerdo por la respuesta que el árbitro, Nai Foino, dio a los jugadores de River tras el fallo de un decisivo penalti. Situemos el contexto: Los dos colosos llegaban a la penúltima jornada liguera emparejados en lo alto de la tabla con 39 puntos, por lo que la Bombonera iba a ser el escenario donde se resolviese el campeonato. La tensión previa no podía ser mayor tras unos años donde «millonarios» y «xeneizes» no habían sido capaces de levantar título alguno. El partido comenzó con ventaja local gracias al gol del brasileño Paulo Valentim, lo que aprovechó el conjunto de Boca para dormir el juego hasta los compases finales.
River Plate-Boca Juniors: Historias imborrables del «superclásico»
Pero nuevamente, la historia se escribiría desde los once metros cuando Nai Foino decretó un penalti en favor de River a falta de cinco minutos. Bajo un silencio sepulcral, otro brasileño, Delem, fue el encargado de un lanzamiento que se topó con la estirada del arquero Antonio Roma. La plantilla de River reclamó con insistencia que el cancerbero se había adelantado, recibiendo por contestación la famosa frase del colegiado «Penal bien pateado, es gol». Boca Juniors se convertiría en campeón a la semana siguiente, y desde entonces, Nai Foino es persona «non grata» para los riverplatenses.

La tragedia de la puerta 12

El 23 de junio de 1968 se produjo la mayor desgracia en la historia del fútbol argentino. Obviando el plano deportivo, donde River y Boca firmaron un tedioso empate a cero en el Monumental, aquel «superclásico» será recordado por la muerte de 71 aficionados, aplastados en medio de una avalancha que pudo haberse evitado de no haber estado supuestamente cerrada la fatídica puerta 12.
River Plate-Boca Juniors: Historias imborrables del «superclásico»
El diario Clarín  reconstruyó aquella dolorosa tarde con el testimonio de algunos supervivientes, «en un principio era una avalancha normal, pero después se acrecentó. Iba por el aire, sin tocar el piso. Algo empezó a salir mal. La avalancha se detuvo. Cada vez estaba más apretado. Había gritos de pánico, de mucho miedo. Estábamos uno arriba de otro bajo una terrible presión que no dejaba respirar. Me caí y después me desmayé. ¿Cuál fue el motivo de la tragedia? Nunca lo conocí. Yo me salvé de milagro», describía con voz quebrada el hincha «xeneize» Miguel Durrieu.
Las declaraciones sobre la presunta negligencia se iban sucediendo. Enrique Acuña revelaba «que diez minutos antes del final del partido, la Puerta 12 estaba cerrada. Mi hijo de 10 años se desmayó y quise salir por ahí, pero me vi obligado a subir con el nene en brazos y buscar otra salida. La puerta estaba cerrada, yo la vi. Y para peor, cuando la abrieron, quienes estábamos en las primeras filas nos encontramos con los molinetes. Fue tremendo, señor».
Otros en cambio acusan a la policía de provocar la tragedia, «Hubo agentes que actuaron sobre la gente que se concentraba por la escalera de la Puerta 12, mientras era obstruida por la Policía montada. Allí se produjo el desbande y la tragedia. La puerta estaba abierta y los molinetes, retirados. Yo estaba ahí y doy fe de ello», aseguró en 1988 el ex inspector general de la Municipalidad, Juan Carlos Tabanera. La incertidumbre que rodea al suceso sigue vigente hoy día.

Maradona y el quiebro imposible

River Plate-Boca Juniors: Historias imborrables del «superclásico»
Una noche lluviosa de 1981, Diego Armando Maradona debutó con la camiseta de Boca Juniors en el «superclásico» marcando un gol para el recuerdo. Con 2-0 en el luminoso, la Bombonera estalló de júbilo después de que el astro argentino anotase el tercer y definitivo tanto, poniendo rumbo a la consecución del llamado Torneo Metropolitano. «El Pelusa» recibió el cuero en la frontal del área pequeña, lo durmió con el empeine y ante la salida desesperada del «Pato» Fillol realizó un mágico quiebro, que años más tarde Ronaldinho bautizaría como «la elástica», para colocar la pelota ajustada al palo derecho.
«El gol de Diego fue espectacular. Una escapada de Córdoba por la derecha que termina en centro, él la baja, la mata. Ahí le amaga al Pato, lo deja gateando y trae la pelota hacia atrás, como nunca había visto. Después le aparece Tarantini, que se tira con las manos, y también le amaga para tocársela al otro lado», recuerda su antiguo compañero de equipo Roberto Mouzo.

Un guión de película con Martín Palermo en el papel de superhéroe

En la memoria de todos los «xeneizes» siempre habrá espacio para la vuelta de cuartos de final de la Libertadores allá por el año 2000. El destino quiso que los enemigos más mediáticos del planeta fútbol se enfrentasen a «cara de perro» por un puesto en las semifinales. En la ida, River Plate consiguió sacar rédito a su condición de local arrancando una victoria por dos goles a uno. Resultado demasiado corto para creer que todo estaba resuelto.
Para la vuelta, Carlos Bianchi, técnico por aquel entonces de Boca, meditaba hacer jugar unos minutos a su delantero estrella Martín Palermo que llegaba muy justo tras una grave lesión de rodilla. Preguntado por esta posibilidad, el entrenador de River, «Tolo» Gallego, respondió algo que acabaría lamentando, «si lo pone yo pongo a Francescoli», jugador ya retirado. Con una Bombonera a reventar, el conjunto del «Virrey» dibujó un segundo tiempo magistral y se llevó la eliminatoria de forma histórica. El «Chelo» Delgado a pase de un jovencísimo Riquelme anotaba el primer gol poniendo las tablas en la serie. El propio Riquelme sería el encargado de lanzar un penalti estableciendo tierra de por medio. A partir de aquí, apareció el protagonista de la previa cuando Bianchi decidió meter a Palermo en el terreno de juego.
Trazando un guión de película, el delantero argentino se encargó de cerrar el partido marcando un tercer gol que llevó el delirio a la grada.«Fue el gol más emotivo en el club», expresó emocionado el futbolista. Desde entonces, la grada de la Bombonera recuerda aquella gesta con el cántico: «¡Ponelo al Enzo (Francescoli) la puta que te parió!». Finalmente, aquella Libertadores pasaría a engrosar las vitrinas de Boca.

RIVER-BOCA VISTO POR FANS FUERA DE ARGENTINA

España / MurciaEspaña / Murcia
El tema acá es la distancia. Y la incertidumbre. Qué podrá hacer un gallina que vive en Australia, del otro lado del mundo y del Monumental. O cómo se las arreglará un bostero instalado en Murcia, a diez mil kilómetros del lugar donde mañana se detiene el tiempo por dos horas. Si un alejamiento provoca nostalgia, pena y cierto vacío por lo que se dejó atrás, ponerle el pecho a un superclásico desde un remoto país no es para cualquiera. Hay que ser muy hincha para estar en Munich y seguir a través de Twitter las idas y vueltas de Trezeguet, o para enterarse en Japón que al final juega el Pochi Chávez mientras en las calles hablan un idioma inexplicable. Un domingo de superclásico las pequeñas incertidumbres se convierten en dudas existenciales, y las distancias se hacen más largas todavía.
Tal vez porque la mejor manera de bancarse el desarraigo sea reunirse con pares que padecen la misma abstinencia futbolera, es que en el mundo se crearon las peñas, esas sucursales de los clubes manejadas por hinchas que no toleran pasar en soledad las crisis nostálgicas. Y cuando llega un superclásico, claro, las de River y Boca explotan. Qué mejor que compartir la adrenalina con gente que entienda cuando un xeneize se lamente porque en River no ataja Carrizo. Es lo que va a ocurrir en las catorce filiales de River y las dieciséis de Boca que tienen por el mundo. El partido más convocante del torneo Inicial tendrá su propio eco de Brasil a Australia, de Paraguay a Israel, allí donde las peñas marcan su propio territorio.

Passuccismo. La peña de Boca en Murcia, España, se llama Roberto Passucci. La creó hace quince años Raúl Mónaco, un chaqueño que emigró en 1988 y ahora se queja del 25 por ciento de desocupación que azota al país ibérico. La filial está integrada por unos treinta socios que se juntan en el tradicional bar La Puerta Falsa cada vez que juega el equipo de Falcioni. Y allí, claro, estarán mañana a partir de las 15.30, para llenar el bar de camisetas, banderas y fervor xeneize. “La distancia no cambia nada, lo voy a sufrir como si estuviera en el Monumental o en La Boca –dice el presidente–. Pensar que hace veinte años, cuando vine a vivir a España, cada domingo a la noche llamaba por teléfono a Resistencia para que mi hermano me contara cómo había salido Boca, y ahora puedo mirar en vivo hasta las conferencias de prensa.”
España también tiene su rincón Millonario: la peña de Madrid tiene cerca de cincuenta socios activos y ya tienen previsto que mañana van a respetar una cábala: para ver el partido se van a juntar en un bar de la calle Santa María de las Cabezas, que seguramente será invadido por camisetas y banderas blancas con bandas rojas. Beto Nahmad, uno de los miembros de la filial, le contó a PERFIL: “La semana pasada comimos un asado con el Chori Domínguez. Fue el anticipo del festejo de este domingo. Ganamos dos a cero.”

De este lado del Atlántico las peñas también se multiplican. En los Estados Unidos, por ejemplo, hay siete: cuatro de Boca y tres de River. Matías Gabriel Gonzalez Bebeñi, de la filial del Millonario en Nueva York, se bancó el padecimiento de la B Nacional a 8.500 kilómetros. Después de eso, nada puede ser peor. “Este fin de semana vamos a estar a full una barra de amigos gritando y saltando –se entusiasma Bebeñi–. En momentos y lugares así te das cuenta que a pesar de no ver a tu patria por años, de no saber ya lo que es ser argentino, sabés que River es fija, que es un amor eterno que no conoce fronteras”.

A pasitos de la filial de River en Nueva York, hay una de Boca: tiene unos diez integrantes estables y está en Miami, en la zona conocida como Pequeña Argentina. Se juntan en un club que ofrece lo indispensable: parrilla, pileta y televisión.

Y ahí estarán, con sus camisetas, sus banderas, sus ganas de gritar goles a pesar de los kilómetros. El presidente Miguel Recalde dice que está tan ansioso como ante cada superclásico, y para graficar su pasión bostera explica orgulloso: “tengo la única sombrilla con el escudo de Boca que hay en todas las playas de Miami”.

Pero si hay un lugar extraño donde instalar una peña es en Nueva Zelanda. El que se animó es Martín Jona, un hincha de River que lo hizo a pesar de los horarios. Cuando la pelota se ponga en juego en Nueva Zelanda ya serán las 7.30 de lunes, y ahí estará Jona en su casa, con la gente de la filial, para arrancar la semana de manera intensa.

A miles de kilómetros de Buenos Aires hay cosas que se extrañan: una bondiolita al paso, el bar con los amigos, las chicas en verano o la Taragüí sin palo. Para todo lo demás, existen las peñas.

(*) Esta nota fue publicada en la edición impresa del Diario PERFIL 

viernes, 26 de octubre de 2012

MARADONA Por Eduardo Galeano (En su 52º Cumpleaños)

EDUARDO GALEANO
Maradona
Jugó, venció, meó, perdió. El análisis delató efedrina y Maradona acabó de mala manera su Mundial del 94. La efedrina, que no se considera droga estimulante en el deporte profesional de los Estados Unidos y de muchos otros países, está prohibida en las competencias internacionales.
Hubo estupor y escándalo. Los truenos de la condenación moral dejaron sordo al mundo entero, pero mal que bien se hicieron oír algunas voces de apoyo al ídolo caído. Y no sólo en su dolorida y atónita Argentina, sino en lugares tan lejanos como Bangladesh, donde una manifestación numerosa rugió en las calles repudiando a la FIFA y exigiendo el retorno del expulsado. Al fin y al cabo, juzgarlo era fácil, y era fácil condenarlo, pero no resultaba tan fácil olvidar que Maradona venía cometiendo desde hacía años el pecado dc ser el mejor, el delito de denunciar a viva voz las cosas que el poder manda callar y cl crimen de jugar con la zurda, lo cual, según el Pequeño Larousse Ilustrado, significa «con la izquierda» y también significa «al contrario de como se debe hacer».
Diego Armando Maradona nunca había usado estimulantes, en vísperas dc los partidos, para multiplicarse el cuerpo. Es verdad que había estado metido en la cocaína, pero se dopaba en las fiestas tristes, para olvidar o ser olvidado, cuando ya estaba acorralado por la gloria y no podía vivir sin la fama que no lo dejaba vivir. Jugaba mejor que nadie a pesar de la cocaína, y no por ella.
Él estaba agobiado por el peso de su propio personaje. Tenía problemas en la columna vertebral, desde el lejano día en que la multitud había gritado su nombre por primera vez. Maradona llevaba una carga llamada Maradona, que le hacía crujir la espalda. El cuerpo como metáfora: le dolían las piernas, no podía dormir sin pastillas. No había demorado en darse cuenta de que era insoportable la responsabilidad de trabajar de dios en los estadios, pero desde el principio supo que era imposible dejar de hacerlo. «Necesito que me necesiten», confesó, cuando ya llevaba muchos años con el halo sobre la cabeza, sometido a la tiranía del rendimiento sobrehumano, empachado de cortisona y analgésicos y ovaciones, acosado por las exigencias de sus devotos y por el odio de sus ofendidos.
El placer de derribar ídolos es directamente proporcional a la necesidad de tenerlos. En España, cuando Goicoechea le pegó de atrás y sin la pelota y lo dejó fuera de las canchas por varios meses, no faltaron fanáticos que llevaron en andas al culpable de este homicidio premeditado, y en todo el mundo sobraron gentes dispuestas a celebrar la caída del arrogante sudaca intruso en las cumbres, el nuevo rico ése que se había fugado del hambre y se daba el lujo de la insolencia y la fanfarronería.
Después, en Nápoles, Maradona fue santa Maradonna y san Gennaro se convirtió en san Gennarmando. En las calles se vendían imágenes de la divinidad de pantalón corto, iluminada por la corona de la Virgen o envuelta en el manto sagrado del santo que sangra cada seis meses, y también se vendían ataúdes de los clubes del norte de Italia y botellitas con lágrimas de Silvio Berlusconi. Los niños y los perros lucían pelucas de Maradona. Había una pelota bajo el pie de la estatua del Dante y el tritón de la fuente vestía la camiseta azul del club Nápoles. Hacía más de medio siglo que el equipo de la ciudad no ganaba un campeonato, ciudad condenada a las furias del Vesubio y a la derrota eterna en los campos de fútbol, y gracias a Maradona el sur oscuro había logrado, por fin, humillar al norte blanco que lo despreciaba. Copa tras copa, en los estadios italianos y europeos, el club Nápoles vencía, y cada gol era una profanación del orden establecido y una revancha contra la historia. En Milán odiaban al culpable de esta afrenta de los pobres salidos de su lugar, lo llamaban jamón con rulos. Y no sólo en Milán: en el Mundial del 90, la mayoría del público castigaba a Maradona con furiosas silbatinas cada vez que tocaba la pelota, y la derrota argentina ante Alemania fue celebrada como una victoria italiana.
Cuando Maradona dijo que quería irse de Nápoles, hubo quienes le echaron por la ventana muñecos de cera atravesados de alfileres. Prisionero de la ciudad que lo adoraba y de la camorra, la mafia dueña de la ciudad, él ya estaba jugando a contracorazón, a contrapié; y entonces, estalló el escándalo de la cocaína. Maradona se convirtió súbitamente en Maracoca, un delincuente que se había hecho pasar por héroe.
Más tarde, en Buenos Aires, la televisión trasmitió el segundo ajuste de cuentas: detención en vivo y en directo, como si fuera un partido, para deleite de quienes disfrutaron el espectáculo del rey desnudo que la policía se llevaba preso.
«Es un enfermo», dijeron. Dijeron: «Está acabado». El mesías convocado para redimir la maldición histórica de los italianos del sur había sido, también, el vengador de la derrota argentina en la guerra de las Malvinas, mediante un gol tramposo y otro gol fabuloso, que dejó a los ingleses girando como trompos durante algunos años; pero a la hora de la caída, el Pibe de Oro no fue más que un farsante pichicatero y putañero. Maradona había traicionado a los niños y había deshonrado al deporte. Lo dieron por muerto.
Pero el cadáver se levantó de un brinco. Cumplida la penitencia de la cocaína, Maradona fue el bombero de la selección argentina, que estaba quemando sus últimas posibilidades de llegar al Mundial 94. Gracias a Maradona, llegó. Y en el Mundial, Maradona estaba siendo otra vez, como en los viejos tiempos, el mejor de todos, cuando estalló el escándalo de la efedrina.
La máquina del poder se la tenía jurada. Él le cantaba las cuarenta, eso tiene su precio, cl precio se cobra al contado y sin descuentos. Y el propio Maradona regaló la justificación, por su tendencia suicida a servirse en bandeja en boca de sus muchos enemigos y esa irresponsabilidad infantil que lo empuja a precipitarse en cuanta trampa se abre en su camino.
Los mismos periodistas que lo acosan con los micrófonos, lc reprochan su arrogancia y sus rabietas, y lo acusan de hablar demasiado. No les falta razón; pero no es eso lo que no pueden perdonarle: en realidad, no les gusta lo que a veces dice. Este petiso respondón y calentón tiene la costumbre de lanzar golpes hacia arriba. En el 86 y en el 94, en México y en Estados Unidos, denunció a la omnipotente dictadura de la televisión, que estaba obligando a los jugadores a deslomarse al mediodía, achicharrándose al sol, y en mil y una ocasiones más, todo a lo largo de su accidentada carrera, Maradona ha dicho cosas que han sacudido el avispero. Él no ha sido el único jugador desobediente, pero ha sido su voz la que ha dado resonancia universal a las preguntas más insoportables: ¿Por qué no rigen en el fútbol las normas universales del derecho laboral? Si es normal que cualquier artista conozca las utilidades del show que ofrece, ¿por qué los jugadores no pueden conocer las cuentas secretas de la opulenta multinacional del fútbol? Havelange calla, ocupado en otros menesteres, y Joseph Blatter, burócrata de la FIFA que jamás ha pateado una pelota pero anda en limusinas de ocho metros y con chófer negro, se limita a comentar:
El último astro argentino fue Di Stéfano.
Cuando Maradona fue, por fin, expulsado del Mundial del 94, las canchas de fútbol perdieron a su rebelde más clamoroso. Y también perdieron a un jugador fantástico. Maradona es incontrolable cuando habla, pero mucho más cuando juega: no hay quien pueda prever las diabluras de este inventor de sorpresas, que jamás se repite y que disfruta desconcertando a las computadoras. No es un jugador veloz, torito corto de piernas, pero lleva la pelota cosida al pie y tiene ojos en todo el cuerpo. Sus artes malabares encienden la cancha. El puede resolver un partido disparando un tiro fulminante de espaldas al arco o sirviendo un pase imposible, a lo lejos, cuando está cercado por miles de piernas enemigas; y no hay quien lo pare cuando se lanza a gambetear rivales.
En el frígido fútbol de fin de siglo, que exige ganar y prohibe gozar, este hombre es uno de los pocos que demuestra que la fantasía puede también ser eficaz.
del libro "Fútbol, a sol y sombra", de Eduardo Galeano © 1996

Inglaterra apuesta por el fútbol femenino de elite


La Federación de fútbol inglesa (FA) anunció hoy un plan estratégico para impulsar el fútbol femenino de elite con el que aspira a que la disciplina supere en cinco años al cricket como segundo deporte nacional en número de practicantes, por detrás del fútbol masculino.
El presidente del máximo organismo del fútbol inglés, David Bernstein, explicó en un acto en el estadio de Wembley que la Superliga femenina de Inglaterra, que concluyó en octubre su segunda temporada con la victoria del Arsenal, contará con dos categorías en 2014.
La FA pretende además promover una mayor cobertura televisiva de esa competición semiprofesional, cuyos derechos pertenecen hasta 2014 a la cadena ESPN, así como incrementar los ingresos provenientes de patrocinadores.
Bernstein resaltó que el interés que despertó en el Reino Unido el fútbol femenino durante los Juegos Olímpicos de este verano, cuando el equipo local derrotó en Wembley a la selección brasileña ante 70.000 espectadores, debe repercutir ahora en la competición regular en Inglaterra.
El organismo establecerá por primera vez un "programa comercial independiente" para el deporte femenino, con lo que quiere "crear una identidad clara" para la Súperliga y ayudar así a que resulte "económicamente más sostenible".
"El fútbol femenino es el área con mayor potencial de crecimiento dentro del deporte favorito del Reino Unido. Estamos comprometidos a liderar ese desarrollo en todos los niveles y hemos puesto sobre la mesa todos nuestros recursos y conocimientos para desarrollar un plan robusto que nos permita alcanzar nuestros objetivos", afirmó el presidente de la FA.
Para 2018, la Federación espera que más de 253.000 mujeres practiquen el fútbol de manera regular en el Reino Unido, lo que convertiría la disciplina en la más popular por delante del cricket y el rugby, y solo por detrás del fútbol masculino.
La Federación ha proyectado además 31 "centros de excelencia" para captar el talento en el fútbol femenino así como 29 "programas de elite" para desarrollar las capacidades de las deportistas.
En la última campaña de la liga inglesa femenina, las jugadoras del Arsenal se proclamaron campeonas, por delante de las del Birmingham, segundas, y las del Everton, terceras.
El equipo femenino del Liverpool cerró la clasificación de ocho equipos al concluir el torneo, tras ganar un único partido, mientras que el Chelsea fue sexto. 

martes, 23 de octubre de 2012

Un club griego es patrocinado por dos prostíbulos


El Voukefalas, club amateur de Larissa (Grecia), se ha convertido en noticia al ser patrocinado por dos burdeles de la zona como Villa Erótica y Soula's House of History. El equipo heleno soluciona de este modo sus problemas financieros, aunque la procedencia del dinero ha generado más de una polémica en el entorno del club y en el universo balompédico.
Se trata de un método de financiación poco habitual, pero igual que lícito que cualqueir otro. Según las informaciones publicadas por AFP, Soula Alevridou, el propietario del Soula's House of History, ha pagado 1.000 euros para que su negocio aparezca en la parte frontal de la camiseta rosa del Voukefalas.
Sin embargo, el acuerdo podría romperse a causa de las protestas que ha generado. Los organizadores de la liga consideran que el esponsor es inapropiado para los seguidores menores de edad aunque la prostitución es legal en Grecia. Tanto es así, que se ha valorado la posibilidad de prohibir el acuerdo.

Un religioso fundó el Celtic de Glasgow en una sacristía para ayudar a niños católicos pobres

El hermano Walfrid nunca imaginó que su humilde obra de caridad pudiera llegar a convertirse en uno de los equipos de fútbol más conocidos del mundo y con más solera de toda Europa. El Celtic de Glasgow, el equipo ‘católico’ de Europa es el rival del FC Barcelona en la Champions League, la competición de clubes más importantes del mundo, aunque su origen fue mucho más humilde y con un fin muy concreto, cumplir las palabras del Evangelio.
El Celtic de Glasgow fue fundado por el hermano Walfrid, un religioso marista irlandés que se trasladó a Escocia y que atendió a los miles de irlandeses católicos que emigraron debido a la hambruna en su isla.

Pronto se dio cuenta de las grandes necesidades espirituales y materiales que aquellos pobres hermanos suyos padecían en una ciudad en la que una buena parte les odiaba por dos motivos: por irlandeses y por católicos.
La mesa de niños pobresPoco a poco comenzó a surgir la idea. La vocación marista del hermano Walfrid pasaba por la educación y cuidado de los más jóvenes y decidió responder con fuerza a la llamada que Dios le había hecho.

En 1868 le nombraron profesor de la escuela parroquial de Santa María en el East End de Glasgow, el barrio de emigrantes católicos. En 1874 era ya su director y creó The Poor Children´s Dinner Table, (La mesa de los niños pobres), una organización caritativa paraayudar a los niños más necesitados. La ayuda era espiritual y también material pues el hambre hacía estragos en esos momentos.

El fútbol, herramienta para conseguir fondosPronto se dejó la vida buscando dinero para sus niños pobres y consiguió la implicación de empresarios y de algunas personas importantes de la ciudad. 

Pero de repente vio la forma conseguir la ayuda necesaria para sus pequeños: el fútbol. Siendo un adelantado a su época observó la posibilidad de organizar eventos deportivos como vía para recaudar fondos para los niños pobres y emigrantes de Glasgow.

El Celtic nació en la sacristía 
De este modo, el hermano Walfrid convocó una reunión en la sacristía de la Iglesia de Santa María, conocida como de Calton, en noviembre de 1887 y propuso la creación de un equipo de fútbol que se llamase Celtic, por su inspiración irlandesa. Así comenzó la andadura de lo que años después se convertiría en un grande de Europa.

Pronto comenzaron los partidos y la llegada de fondos para los niños pobres. El proyecto fue creciendo puesto que el equipo también servía para que los niños pudieran estar atendidos mientras sus padres, obreros todos, trabajaban en las factorías de Glasgow.

“Un club cuya razón de ser es la caridad”A partir de ahí el Celtic comenzó a expandir su identidad católica por todo el país. De este modo empezaron los míticos enfrentamientos deportivos con los protestantes delRangers así como sus primeros éxitos deportivos. Actualmente es el equipo más laureado de Escocia e incluso llegó a ser campeón de Europa en los años 60.

Orgullosos de ser católicos“Un club cuya razón de ser es la caridad”. Esto lo afirman desde el Celtic de Glasgow. Lejos de renegar de sus orígenes y ocultar quién y por qué se fundó uno de los equipos con más seguidores en todo el mundo desde las filas del Celtic se sienten orgullosos de este origen católico y caritativo.

“En un mundo perfecto el Celtic nunca se hubiera creado porque en un mundo perfecto no existiría la pobreza ni la miseria”. Sin embargo, el pecado trajo la imperfección del hombre pero permitió la acción de la Gracia y la llegada de personas que llevadas por el impulso del Evangelio intentarán llevar a Dios las almas de la gente, también de la más humilde.

El legado del hermano WalfridPor ello, el hermano Walfrid no es sólo el fundador del Celtic sino todo un emblema y un ejemplo a seguir. Los aficionados de este equipo escocés consiguieron que en las inmediaciones del campo, el Celtic Park, se colocara en 2005 una estatua de este hermano marista, inauguración que realizó el propio arzobispo de Glasgow.


Catolicismo, seña indiscutible
Su legado sigue muy presente en el club y la esencia católica es una seña indiscutible. De hecho, hasta hace pocos años todos los sacerdotes podían entrar gratis a los partidos de los “católicos escoceses”.

Actualmente el club tiene oficialmente la caridad como una de sus prioridadespara lo que creo un organismo específico. 

“El fondo de Caridad del Celtic ha sido creado para poner en práctica los principios de caridad de su fundador”, afirman en su web. Para ello, recaudan fondos y realizan actividades a favor de los niños desfavorecidos, de personas sin hogar, parados y para la lucha contra la drogadicción. Igualmente, otros proyectos se centran en promover la armonía religiosa. Y de esto saben mucho.

La persecución a los católicosSu histórica vinculación con el catolicismo en un país de mayoría protestante les ha granjeado siempre grandes persecuciones. Sus aficionados y sus jugadores han sido tradicionalmente increpados por sus orígenes religiosos y étnicos aunque nunca han renegado de ello.

Caso curioso fue el del portero polaco Artur Boruc. En todos los campos era insultado por ser católico y además de la misma nacionalidad que Juan Pablo II. El Papa era el objetivo de estos aficionados. Por ello, en un derbi ante el Rangers el guardameta decidió homenajear al ahora Beato y al acabar el partido se fue a la afición del Celtic con una camiseta con la foto de Juan Pablo II en la que ponía: “Dios bendiga al Papa”. Desde entonces se convirtió en el ídolo de su afición.

Una tumba atiborrada de futboleros
El hermano Walfrid, cuya tumba es visitada por aficionados del Celtic asiduamente, nunca podría haber imaginado que su pequeña obra de caridad surgida en una sacristía de un humilde barrio de emigrantes se convirtiera en una entidad tal que se enfrentara en competiciones europeas a equipos como el Barça siendo además el equipo más laureado de su tierra. El amor todo lo puede, como diría San Pablo.